Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información

Palancas para impulsar la asesoría del futuro

  • Noticias y Actualidad

pyme asesoramiento

El sector camina hacia un entorno donde el cliente digital copará la mayoría del mercado, por lo que todo el tiempo que se gane desarrollando la oferta y procesos irá en pro de la eficiencia y rentabilidad, así como de la mejora en la experiencia del cliente. Crecer y ser cada vez más rentables pasa por reconvertirse y adaptarse para ser asesorías del futuro.

La digitalización para una asesoría supone muchos cambios y la necesidad de compatibilizarlos con objetivos como el aumento de competitividad y la eficiencia, o una mayor agilidad. Pero, sobre todos ellos, hay un punto que destaca por su trascendencia: conseguir mayor rentabilidad. Para eso hay que plantearse cómo adaptarse a este nuevo escenario. Ante todo, la transformación tecnológica supone una disrupción enorme en las rutinas y los procesos de trabajo:

•Cambio de procesos internos. Con el entorno digital la asesoría dice adiós a todas las tareas de gestión, que dejan de ser la prioridad de su actividad. A partir de ahora ese trabajo pasa a estar automatizado con herramientas de software de gestión, que permiten mecanizar buena parte de las tareas e implican una reducción de costes y un aumento de productividad.

•Uso de la nube. La nube es la manera de poder trabajar y ofrecer servicios de manera deslocalizada. Tanto el propio despacho como sus clientes van a poder tener acceso a la información en tiempo real y trabajar sobre ella. Un estudio reciente de Wolters Kluwer revelaba que muchos despachos están registrando un crecimiento superior a un 10% interanual gracias al uso de la nube.

•Una posición nueva en el mercado. En un entorno digital el catálogo de servicios de la asesoría debe ser flexible y escalable. Esto supone que poder llegar a clientes en diferentes situaciones y que el acompañamiento sea más natural.

•Una nueva relación con los agentes. Tener toda la información integrada, almacenada y siempre disponible redunda en muchas ventajas, entre ellas, el establecimiento de un nuevo tipo de relación con la administración, más rápida y eficiente.

•Mejora de la experiencia de cliente. La tecnología permite mecanizar decenas de procesos y tener más tiempo para dedicarse a la asesoría, aportando a los clientes más valor que cuando hacía mera gestión administrativa. La experiencia y saber hacer del despacho pasa a tener otra relevancia en la relación con el cliente gracias al uso de herramientas que permiten una gestión de datos más ágil e integrada, en la que el intercambio de información es inmediato y se realiza de forma colaborativa. Si la relación se torna más colaborativa y aporta valor será más sencillo extender esa relación con el cliente en el tiempo.